Hemos partido de Pokhara hacia Besisahar en bus, luego de 4 horas hemos llegado; pero ojo! Aún no empezamos a caminar. Dicen todos que no vale la pena hacer desde Besisahar hasta Bhulbhule andando porque están construyendo la carretera así que la mejor opción que tenemos es que nos lleven hasta Syange y de allí empezar a caminar.
Cuando uno hace un trekking de este tipo, cuando digo de este tipo es porque contemplamos el recorrido, el tiempo, los kilómetros, el clima y sobre todo los grados de desnivel uno sabe de antemano lo que irá necesitando por el camino. Este tipo de circuitos no viene mal un sherpa o porteador y un guía. Convengamos que un 50 por ciento de personas lo llevan porque se sienten más seguros y porque, entiendo, 13 o 15 días se traducen en peso que llevar y cargar por caminos con pendientes y sinuosos. En mi caso, en nuestro caso, nosotros cargamos nuestra propia mochila. Significa que a cuestas he de llevar el 10 por ciento de mi peso, lo cual significa que mi mochila, para 13 días, no debe pesar más de 5 kilos. Pensarás tú que es imposible si tengo que llevar ropa de invierno para soportar los -20 grados en los que dicen estaré dentro de 8 días. Y si, es inviable; es por esta razón que los trekers (personas que hacen trekking) llevan porteadores que les suben la maleta caminando durante los días que sean necesarios. En mi caso he de cargar yo misma mi equipaje montaña arriba, montaña abajo, durante todo este tiempo.
Por qué te cuento todo esto? Porque yo creo que no hay mejor satisfacción que el trabajo bien hecho por uno mismo. Estoy contenta de cargar mis 5 o más kilos (me he pasado metiendo en la mochila calcetines); a su vez soy consciente que podría ocasionarme algunos problema de cara a la ascensión, por eso contemplo tirar cosas por el camino en caso de sentir que muero de fatiga. Ten en cuenta, papá, que a los 5500 mts, sin oxígeno y con peso de más, cada paso puede ser un via crucis, puede hacer que desistas en subir y no culmines "el paso".
Esta noche ha sido muy tranquila. Hemos subido pero no demasiado desde Syange hasta Jata, en Jata he dormido y de lo más placentero. Qué descanso para más bueno.
Hoy es el día 2. Jata a Bagarchhap
He hecho 19,380 kms y dado 28,792 pasos empezando a las 7:56 am hasta las 15:00 horas. En que se traduce esto? En que estoy destruida! 19 kilómetros son muchos. Pensaba hacer solo 16 pero me ha ido bien así que decidi aumentar la marcha. Luego, cuando tenía que dar más pasos, las piernas me dijeron que tenía que parar de lo contrario terminaría por colapsarme del cansancio. Y si, las plantas de los pies pedían auxilio porque ya no podían más.
Durante el camino vine pensado en todo. Pensaba que la vida es un trekking: tienes subidas y bajadas, momentos buenos y malos, y es cuestión de coraje salir de lo malo y cuestión de relajarse disfrutar de lo bueno. En el trekking cargas tu propia maleta, en la vida cargas con tu maleta llamada experiencia. Yo lo veo muy parecido. No sé tú.
Me gusta andar por el Himalaya. El Himalaya, papi Lucho! Esto está muy lejos de nuestro terruño, de nuestro Piura. Como te decía, me gusta andar por aquí. Tengo una sensación de paz absoluta. Caminar me da tiempo para pensar, pero pensar en todo. Darle vueltas a la vida y a las decisiones que he tomado y que me han llevado hasta donde estoy. Tengo mucha satisfacción papá; pero he de reconocer también que en este camino que yo elegí he perdido a mucha gente también. Quizás los que perdí es porque en realidad nunca estuvieron, no lo crees así? Yo creo que más de uno nunca estuvo ni al 50 por cien y es por ello que ya no los considero, siquiera. Papá, es verdad que mientras más adultos más tontos nos volvemos? Espero no convertirme en una tonta resentida ni pasota de las personas. Eso no habla bien de la gente y no veas la cantidad de gente que en estos años he conocido así. Qué desastre!
Ahora ya he comido. Tengo mucho sueño así que descansaré el cuerpo. Te escribiré mañana también aunque no puedas leerlo porque no tengo más internet.
Te envío un beso desde esta montaña y me despido esperando estés disfrutando tanto como yo.
Hoy me levanté con la tremenda noticia de París. Estoy muy lejos de Francia, es decir, para llegar hasta este remoto punto en el que estoy tendría que atravesar Europa, hacer una parada en África para poder llegar a Asia. En total unas 18 horas de vuelo sin contar el tiempo de espera en aeropuertos. Vamos, que estoy muy lejos de aquello y la noticia me ha entristecido muchísimo pero no me ha sorprendido. Y es que el ser humano ya se pasó de rosca (como diría Paulita) hace cada cosa peor que otra. Pareciera que estuviéramos llenos de rencor, insatisfacción y egoísmo, y nuestras acciones hablen de ello a diario. Tú crees posible un mundo de paz? Realmente? Por mi parte te diré que no. Como te comenté en la primera carta, creo que a todos nos hace falta pasar por todo para poder entender al otro. Mientras vivamos ensimismados en nuestras propias creencias e intolerancias ninguna paz es viable. Nada quiere dar su brazo a torcer, papá. Siempre creemos que nosotros tenemos la razón y nuestros prejuicios saltan a la luz cada dos por tres. Sin embargo déjame que te diga una cosa: yo sí creo que hay más gente buena que mala en este mundo. Quizás cada uno juzga según su forma de actuar, hay un dicho que versa: "el ladron se cree que todos son de su condición", pues visto así si eres una persona deshonesta pensarás que todos son deshonestos, y así sucesivamente. Pues yo creo que las personas estamos cargadas de buenas intenciones, lo malo, que nos dejamos influenciar demasiado. La religión, la política, y nuevamente los prejuicios han hecho que las sociedades matemos en nombre de Dios, ennaltemos banderas políticas y menospreciemos al vecino.
Acaban de ser las 09:00 y he amanecido en Pokhara, a lado del lago que tiene el mismo nombre. La niebla lo cubre todo. Tomaré una foto para que lo veas.. Espera.
Hoy descansaré el cuerpo aquí. Es la antesala a nuestro trek que empezará mañana. Llegamos ayer por la tarde en un bus proveniente de Katmandú, que por cierto se estropeó en la carretera, pero que finalmente llegó, yo estaba tan cansada y rendida que no me sentía ni el cuerpo.
Te comentaré como iré haciendo la ruta hasta el Thorung La? Creo que no. Todos los que veo vienen con guía. Yo no. Solo espero poder llegar a donde tengo que llegar y no desviarme en el camino. En fin... La ruta se puede hacer en el tiempo que cada uno quiera. Yo me he propuesto 13 días. Por qué trece días? Pues es un número que ya utilicé cuando hice el Camino de Santiago y me vino estupendamente bien. Es mi mi numero cábala. En esa ocasión al ser parte llano y parte monte pude caminar entre 25 y 34 km diarios, en esta oportunidad será diferente. Tengo previsto entre unos 14 y 17 km diarios teniendo en cuenta los metros de desnivel durante el recorrido. Según lo previsto este será, creo yo, nuestra ruta:
Besishahar 760m
Bhulbhule 840m
Jagat 1300m
Dharapani 1860
Chame 2670
Lowe pisang 3200
Manang 3540
High Camp 4925m
Thorung La 5416m
Muktinath 3760m
Jomsom 2720m
Lete 2480
Tatopani 1190
Tiplyang 1040
Yo creo que en Lete daré por finalizado el recorrido aunque eso ya lo iremos viendo por el camino.
Quieres que te confiese algo? Tengo un poco de respeto a lo que voy a hacer. Espero poder terminarlo, papi. Al menos voy a intentarlo.
Ahora voy a terminar de coordinar todo. Hay que ir muy bien preparado!!
Mira tú por dónde pero Katmandú me gusta y mucho. Cuando uno toma la decisión de irse a determinados lugares no tan sofisticados uno sabe que no todo será color de rosa. Sabe que habrá que sufrir un poquito, sabe que no habrá demasiadas comodidades y ponemos a prueba nuestra capacidad de adaptación. En Katmandú ocurre eso, a Katmandu hay que adaptarse.
Tengo que confesar que Katmandú es una ciudad fantástica. Tiene tanta cultura que resulta inacabable. Cada lugar y entorno es bonito. No es tan sucio como India pero por sobre todo la gente es muy, pero que muy amable y eso lo hace un lugar estupendo. Cómo no se me ocurrió venir antes! Cómo no se me ocurrió traerte por aquí.
He andado por todos lados estos días. He caminado hasta dejarme los pies en el asfalto; desde Thamel hasta Patan, Pashupatinah y Swayambhu, Basantapur y demás alrededores de lo más variopintos.
Yo estoy en el barrio de Thamel. Aquí vienen todos los extranjeros. Está lleno, qué digo lleno, repleto de negocios de ropa para montaña. Todas marcas "truchas" o mejor dicho falsificaciones, lo que me dio a pensar que falsificar aquí no está penalizado, al contrario, da de comer a bastantes familias.
Los demás lugares han quedado muy destrozados por el terremoto y se han visto en la necesidad de cobrarte por absolutamente todo. Que quiere decir? Que hasta para entrar en el casco urbano tienes que pagar para, finalmente, ver ruinas porque eso es todo lo que ha quedado en algunos lugares. Qué horror!
El comercio ambulante es espectacular. Lleno de colorido y de mujeres con atuendos fabulosos. Me gustaron mucho las anilinas, son de lo más brillante. Como hemos llegado durante las fiestas todos llevan su mejor atuendo y la marca en la frente. Yo también llevo una para no desentonar, ya ves eso que dicen: "Donde fueres haz lo que vieres".
La población es muy pobre, papá, Sabes que la polución aquí es A L U C I N A N T E? Es una cosa de no creer. El 60 por ciento de la gente lleva máscara por la calle y, la verdad, resulta necesaria. Estoy pensando en pillarme una y todo.
Asistí a mi primera cremación. Papá, esa escena me hizo recordar a mamá... Qué tristeza no papi? Ayer, durante la cremación, me asaltó la duda de que prefiero yo: entierro o cremación. Y la verdad que quiero ambas cosas, que me cremen y luego me dejen junto a mamá. Siempre junto a mamá.
Qué bonito es todo, papi Lucho! Estoy encantada. Ya mañana debo de dejar Katmandú para subir hacia Pokhara desde allá te escribiré contándotelo todo.
Como te diría... de India me gustan más sus sabores que sus olores. Si, eso es. He llegado al país del sol, porque así es como le llaman y mi primer contacto no ha sido muy positivo. Llegué un día de festividades en el país, no tuve hotel habiéndolo separado con alrededor de una semana de antelación. Son las 03:00 am y estoy en la calle planteando alternativas con un señor en una oficina de turismo de un barrio cualquiera. Un joven que dice que quiere ayudarnos pero la verdad que lo único que desea es vender y vender y vender a ningún módico precio una salida a tan grande problema que tengo. Finalmente lo ha logrado. Hemos llamado a casi todos los hoteles de Delhi y todos aconsejan lo mismo: salir de Delhi y volver cuanto la época de festivales terminaran. Así lo he hecho.
Para mí la primera toma de contacto es importante, papá. No marca el devenir de manera rotunda pero sí hace que más o menos te hagas una idea del entorno y de lo que va a suceder o puede sucederte, te permite hacerte una idea e inmediatamente ya vas en busca de soluciones a posibles problemas que puedan ocurrir. También es cierto que una persona que se precie de ser tolerante debe dar segundas oportunidades, ha de armarse de paciencia y dejarse sorprender de manera positiva, y pues, en eso estamos.
Ahora ya no estoy más en Delhi, estoy en Agra. Mi recorrido en estos próximos cuatros días será la ruta que ellos denominan El triángulo de oro que incluye Agra y Jaipur. Tenía previsto visitar estas dos ciudades pero mucho más tarde en el tiempo, ahora nos hemos visto en la necesidad de cambiar. De todas formas esto es solo la antesala a nuestro verdadero recorrido que es hacer el circuito de los Annapurnas en Nepal.
Recuerdo que la primera vez que subí una montaña fue en México. Te acuerdas que estuve viviendo por tierras aztecas durante el 2001-2002? Bueno en aquel entonces yo no sabía nada de hiking ni de trekking ni de nada. Aquella vez yo no sabía que iríamos a subir ninguna montaña, solo sabía que iríamos a Tepoztlán, un pueblo del estado de Morelos. Pues resulta que Tepoztlán es famoso por unos restos de pirámide construida en la cima de la montaña Tepozteco (2000msnm). Bueno, vamos a la historia que me entretengo entre datos que bien puedes leerlos tú en Wikipedia. Aquel día yo no había ido preparada para hacer ningún tipo de excursión (he confesarte que fui en chanclas y falda jeans), los demás sí que sabían que subirían aquella montaña y no me quedó de otra que hacerlo yo también. No tenía ni el calzado ni la condición física ni la indumentaria aún así fui para arriba. Durante el camino escuché muchas risas y bromas de los que venían conmigo. Me sentí muy mal, papá. Pasé mucha vergüenza durante tres horas aproximadamente. Tres horas de escuchar comentarios fuera de lugar. Aquel día, papi Lucho, me prometí a mí misma que nadie se reiría nunca más de mí. Entiendí que hay mucha ignorancia entre las personas y que el hecho que los otros fueran más preparados que yo no les otorgaba ningun tipo de superioridad, pero yo pienso que ellos si se lo creían, o al menos me lo demostraban con sus comentarios poco afortunados. Fue humillante, quizás para otros sería solo un incidente, para mí después de aquello, habría un antes y un después. Ah! Pero que sepas que lo subí y lo bajé con los demás, con chanclas y bolsita rojo en mano incluida. Eso sí!
Papá, a veces las personas catalogámos a los demás por sus debilidades... pero es un tremendo error, no crees? No hay persona débil, creo que no demuestran lo que son por falta de empuje o por apatía. Simplemente no quieren, no les interesa o no se les ha motivado lo suficiente; pero todos somos capaces de todo, de absolutamente todo lo que nos propongamos. Eso sí te digo que no hay éxito sin esfuerzo, y si uno quiere algo no vale solo con visualizarse haciéndolo, hay que trabajar para alcanzarlo. Yo ya me he visualizado subiendo hasta el que dicen es el paso más alto del mundo: Thorung La, ahora toca caminar firme y duro durante 13 días.
Agra me ha gustado mucho. Tiene un fuerte y un monumento erigido al amor: el Taj Mahal. Tú crees papá que el amor ha de ser así? Que nos lo tienen que demostrar con edificios y demás cuestiones ostentosas? Yo pienso que no, pero no es un no radical, ojo! Quizás un anillo habla del amor también pero qué me dices del vivir en paz en pareja y de las acciones del día a día? No habla más esto del amor que una casa enorme con jardín y piscina? A nivel personal nunca he creido en las casa grandes y esas tonterías, siempre he pedido otra forma de demostración del afecto... claro... así me ha ido... Con lo que fuere, ese Taj Mahal es hermoso, si hemos de decir algo a su favor podríamos, incluso aseverar, que Shah Jahan recontra amaba a Mumtaz Mahal. Veinte mil obreros en su construcción que duró, por lo menos, veintiún años en terminar. Realmente majestuoso. Uno se siente allí como una princesa.
Ahora hemos dejado Agra y nos hemos venido a Jaipur. A esta ciudad la llaman ciudad rosada y es que esta pintada toda en rosa. Es una ciudad simpática pero no demasiado bella. Tiene una contaminación acústica impresionante. La verdad es que esta es una característica muy común en toda India. Yo creo que cualquier máquina que midiera los decibelios se rompería. No imaginas la cantidad de pitidos, claxon, gritos y demás que suenan por estas ciudades.
Jaipur tiene varios sitios interesantes para ver: el templo de los monos y el fuerte Amber. Disculparás la calidad de las fotos pero son las que tengo en el móvil, cuando vuelva a casa subiré las de la cámara para que aprecies mejor.
Bueno papá yo ahora te tengo que dejar. He de salir de India y llegar a Nepal. Te escribiré otra carta desde allí. Yo creo que aquello me gustará. Y a ti, te está gustando viajar conmigo? Espero que si.
Sabes de sobra que nunca empiezo nada que no sepa con antelación que no vaya a terminar ni me impongo gestas que no vaya a asumir como un compromiso personal; sabes que si hago algo, lo hago porque estoy convencida que llegaré a buen final y sino es así que al menos lo habré intentado dejándo toda mi energía en ello.
Empiezo este diario en nombre de ese compromiso personal mío y que deseo compartir contigo y que, estoy segura, lo voy a terminar. Será nuestra conversación, mi monólogo mejor dicho, mi misiva electrónica en el que te detallaré con puntualidad mis apreciaciones de este lado del mundo en el que he decido poner mis dotes "sensibleras" para conocerlo y conquistarlo a mi manera.
El espíritu por los viajes fue algo que recibí de herencia de mamá. Sabes de sobra que a ella le apasionaba coger aviones, subir y bajar, perderse, aprender y comprar (comprar en los viajes pues). Aún recuerdo las vacaciones del 92... porque fueron en el 92, verdad? cuando nos embarcamos la familia al completo a recorrer Sudamérica. Recuerdo que durante más de 40 días anduvimos por diversas ciudades del sur del globo: Chile, Argentina, Paraguay y Brasil. Tengo unos cuantos pocos recuerdos pero intensos de aquellas semanas por tierras foráneas. Cada vez que he viajado, posteriormente, cuando he terminado de depositar mis maletas en casa otra vez, he logrado tener esa misma sensación de felicidad que tuviera cuando volvimos de aquel viaje en familia. Agradezco también que ese primer gran viaje no hubiera sido a Disney como "se estilaba"en ese entonces porque yo creo que el resultado no hubiera sido el mismo. Nuestro viaje fue de contacto, de cultura, de conceptos amplios, de experiencias, de recorrer, buscar y de entretenerse uno al otro durante horas y días de autobús. Aprendí en aquel entonces que soy capaz de adaptarme a las incomodidades, a las horas eternas de espera de buses, capaz de improvisar y de darle con un plante de cara desafiante a las situaciones incomodas. Te acuerdas que las piedras llovían sobre el autobús cuando entrábamos a Perú de regreso? Yo sí que me acuerdo. Era solo una niña y casi nuestro propios compatriotas nos matan a pedradas. Luego de ese episodio cualquier otro que me pasase a posteriori es una ridiculez, te confieso.
Yo creo que fue lo mejor que hicisteis tanto mamá como tú, papá. No hay mejor herencia que se le deje a un hijo que la adicción a disfrutar del mundo y conocerlo en primera persona. Robándole unas líneas a Anatole France diría "¿Qué es viajar? ¿Cambiar de lugar? No. Es cambiar de ilusiones y de prejuicios". Y si papá, yo creo que si todos tuviésemos la oportunidad de viajar y mirar el mundo desde los ojos y las perspectivas de nuestro anfitrión este mundo se entendería mejor. La empatía sería cosa natural y habría menos prejuicios de los que ya abundan entre la gente. También es cierto que hay quienes mucho han visto y viajado y siguen viendo el mundo con una radicalización personal propia de tiranos y egoístas, estrechos de mente sin remedio. Y es que en este mundo tiene que haber de todo, no es así?.
Pues eso, viajé y viajé y viajé durante los últimos quince años. Pasé por todos los tipo de viajeros :
A. Viajero ocioso. No me muevo por nada del mundo
B. Viajero indiferente. Realmente no me importa lo que tengo en frente. Solo quería salir de casa y punto.
C. Viajero burgués. A mí solo me gusta salir de viaje si hay comodidades, si tengo que pasar penas ni salgo de casa.
D. Viajero intelectual. Solo museos y obras de arte, por favor.
E. Viajero hippie. Solo voy a buscarme a mí misma y el mundo que siga rodando.
F. Viajero de aventuras. Subir, bajar, arriesgar. Deportes de aventura: buceo, montaña, paracaidismo. Etc.
G. Viajero de fondo. Estoy preparada para cualquier experiencia. Quiero dejarme sorprender.
Ahora mismo soy una mezcla rara de viajero G y F con un poco de todas las anteriores. Huyendo rotundamente del síndrome del viajero B.
Bueno, luego de escribirte todas estas líneas más cargadas de una añoranza del pasado que de otra cosa he de confesarte porqué estoy en donde estoy y cuál es el trasfondo de todo este despelote. Durante meses estuve decidiendo donde iría y donde descansaría el cuerpo después de esta temporada de trabajo que parecía nunca acabar. Dudé entre volver al hogar piurano o incluso quedarme en Mallorca, luego, el cuerpo como siempre me pidió aventurarse a hacer algunas montañas porque la playa... pues, ya lo tiene muy visto y disfrutado, y, papá, como es más que obvio hay que escuchar al cuerpo que es muy sabio y sabe muy bien lo que necesita.
Empecé a mirar opciones: Montañas Altai en la frontera entre Kazajistán, Siberia y Mongolia o cañon de Wakha Corridor en Afganistán. Ninguna de estas dos opciones eran viables, el tiempo (otoño/frío) y la inseguridad de los países (en el caso de Afganistán) frenaron radicalmente mi idea de hacer unos recorridos que llevarían semanas entre sus cañones y parques naturales. Finalmente me decliné por Nepal. Te preguntarás el porqué la montaña. Quizás porque simplemente soy testaruda pero muy a parte de eso es que hay una historia detrás de esta decisión. Una historia que sucedió muchos años atrás y que ha derivado aquí: a andar India y los caminos del Annapurna en Nepal significativamente.
Siempre hay un algo que ha de motivarnos, en mi caso es mi historia personal. Esta historia que me ha hecho ir por allí y por acá: Europa y sus montañas, sus cañones y montes más significativos. Me llevó a aventurarme a los Andes, al Salkantay durante sus días y sus noches en aquellas pampas donde hace un frío que mueres. Introducirme en la selva! Que me hizo recorrer en busca de respuestas las Highlands en Escocia; subir en erupción el volcán Stromboli en la isla del mismo nombre, el Ben Nevis, el Mulhacén, las montañas Simien, el Ras Dashen, cruzar el cañón de Europa en Cerdeña y demás lugares. Hay una historia, papá, una historia que pienso contártela en la próxima misiva, si me lo permites. Por lo pronto te dejo estas líneas cargadas de afecto y de ilusión esperando disfrutes tanto como yo de este viaje. En breve te enviaré más crónicas. Espero te aporten felicidad al leerlas por mi parte, te confieso, son un verdadero éxtasis de bienestar.
Te quiere,
Tu hija.
Pd. Disculparás esta forma tan pobre de escribirte pero no tengo ordenador decente conmigo.
Hace no más de cinco días echamos a andar un proyecto que nos tenía comiéndonos la cabeza desde hacía exactamente un año atrás. Hace un año, como les decía, estaba imaginando con Patricia (lamentablemente no pudo venir con nosotros) la posibilidad de hacer un recorrido por el Perú. Un recorrido en el que la característica más importante sería dormir a la intemperie, en tiendas de campaña, mientras atravesábamos andando las cumbres de los Andes, coronando montañas y durmiendo a los pies del nevado Salkantay y Umantay, disfrutando del entorno, flora y fauna, así como de los poblados más alejados de la sierra y selva de este mi país, Perú.
Ahora, un año más tarde lo estamos haciendo. En este momento me encuentro en el centro de la ciudad del Cuzco, en la Av. del sol, escribiendo y plasmando mis experiencias de estos 6 días en los que con un grupo de amigos españoles y peruanos hemos recorrido la geografía serrana con sus cordilleras, sus nevados, lagunas y alturas varias.
Gorka, César, Andoni. Heidy y Les en Lima.
Empezamos con el encuentro en Lima: Heidy, Cesar, Gorka, Andoni y yo. Unos hemos llegado a Perú antes, otros acaban de aterrizar después de un viaje de 11 horas sin paradas en ningún sitio. Estamos emocionados, espectantes, nerviosos así que para acallar los nervios nos hemos dirigido al centro de Lima a fin de tomarnos unas Pilsen y Cristal . Ya aquí y mientras vemos al gentío capitalino andar nos reímos y vacilamos sobre los posibles fracasos de nuestra travesía que se iniciará en la ciudad del Cuzco (2600). Ya juntos y luego de unas cervezas en nuestro organismo nos dirigimos al aeropuerto como quien sale de una fiesta de resaca de año nuevo, unos con corbatas otras con binchas de colores con apariencia de carnaval de a destiempo.
Os contaré cómo fue nuestra historia:
Ya en Cuzco solo falta darle curso a la pastilla del Soroche o bien llamado mal de altura. ¿Qué que es el Soroche? Pues leedlo en Wikipedia así os quedará muy claro, además ellos se explican mucho mejor que yo; si os puedo dar unas pinceladas os diré que normalmente a los 2600 metros de altitud es normal que todo , y cuando digo todo, es todo, empiece a cambiar dentro de tu organismo. Lo que está dentro quiere inmediatamente salir fuera, la cabeza duele como resaca dolosa después de 5 días de juerga malsana, la falta de oxígeno es una "putada", el cansancio una pesadilla y mejor no sigo porque sino no querrán venir jamás de los jamases. En fin... con una doctora dentro del grupo es más sobrellevable el asunto, ya que es la que en principio puede socorrernos a una mala que nos sintamos realmente "jodidos". Lo preocupante es que esta doctora, que es mi hermana, sufre de ataques de asma y ya viene con inyecciones encima así que estamos en plan de quien cuida a quién. Todo pinta a que ella estará peor que nosotros aunque será el viaje quien se encargará de demostrarnos lo equivocados que estamos. Bueno, el mal trago pasarlo pronto o como mucho no hacerle demasiado caso, así que empastillado todos empezamos nuestro viaje Ruta Salkantay.
Sayllapata 3450. Mi hermana Heidy y yo .
Pues eso, salida de Mollepata que está a 2,900 msnm: Desayuno y empezamos a caminar. Unos desde ya el inicio empezaron vomitando y poco caminando, los demás caminar y caminar, caminar y andar, divisar la naturaleza, la flora, poca fauna por trochas, caminos inexistentes, barro y abrigados por una lluvia pesada que iba y venia cuando quería. Ropa mojada que se seca a medida vas caminando y el sol va alumbrado. Frío, recuerdo el frío, el viento, el mal tiempo. De esta manera anduvimos cerca de nueve horas o más. Alrededor de 18 kms de subida continua hasta llegar a los 3700 msnm en donde se encuentra nuestro primer campamento de nombre "Soraypampa", allí apostados en tiendas de campañas, nos abrigamos unos con otros para resistir los fríos intensos de 2 grados o menos que a esas alturas soplaba con la férrea intensión de no dejarnos dormir ni descansar nuestros ya derrotados cuerpos.
Larga y difícil noche fue aquella, imposible dormir. No podíamos respirar como se debe (recordad que somos chicos de costa) Cesar dió vueltas, Heidy lo mismo, yo con la garganta a más no poder de dolor, levantándonos a media madrugada para tomar pastillas varias que nos aliviase los dolores de cabeza, garganta, estómago que nos perseguían sin darnos tregua alguna. Aún así hemos superado la noche . Sobre las 5 y 30 de la madrugada se ha acercado Simón Puma a nuestra tienda de campaña y nos ha dejado tazas con canela caliente. La noche ha terminado y el día aún continúa.
Subidas con frío y el dolor de estómago que no se va.
Nosotros seguimos subiendo de eso ni dudarlo. Nos duelen el cuerpo y el estómago, la gente de la comida se esfuerza pero no logra satisfacer nuestras ansias, sed y apetito.
Esa madrugada siguiente hemos empezado a caminar cerca de las 6 am. Algunos del grupo se han planteado la posibilidad de rentar mulas que les ayuden a cruzar uno de los senderos más duros de la caminata- Nuestros "sherpas" no han dudado en traer a las bestias rápidamente y así, lo que yo considero los más sensatos, se han colocado encima de las mulas y han empezado a hacer la subida de aquella cara de montaña que sobre las 6.30 am luce imposible de subirse andando. Por mi parte yo sigo con lo mío: Voy a llegar a Machu Picchu andando, lo dije y así lo haré.
Nevado Umantay 5, 900 msnm
¡Por Dios! en que estaba pensando cuando me lo propuse y me comprometí a hacerlo? No lo sé, no tengo respuesta alguna, pero aquí estoy dispuesta a superarme, dispuesta a demostrarme que es posible. Ando y ando, sobre paro para tomar el aire y hacer algunas anotaciones en mi cuadernos de viaje. Voy montaña arriba con la intención de subir un desnivel de 900 metros. Tengo al nevado Salkantay (6,200) mirándome a los ojos, desafiándome. Un aire helado congela mis pulmones, a veces que estoy muy cansada y que no puedo seguir más. Voy yendo sóla por ese camino del Umantay (5,900) dispuesta a dejarlo todo en el camino. Puma que sigue unos metros por arriba de mi me alienta y me repite que puedo hacerlo, así luego de andar y andar no me ha quedado de otra que arribar a los 4,600 metros, al Salkantaypampa propiamente dicho llena de una enorme satisfacción y verdaderamente emocionada.
Luego bajar para ir al siguiente campamento y ya estamos en el tercer día. De los 4,600 bajamos a los 3,300. Unos vomitan, otros tienen dolor de cabeza, a mi el estómago no me deja en paz, algunos maldicen y uno que otro aún con todo esto estamos emocionados y contentos, pasándonoslo sensacional en medio de la naturaleza, andando entre cascadas, aguas frías y lluvias eternas. Luego de 12 horas de andar hemos llegado a Kayanpata (3,300) en donde dormimos y nos reímos contándonos historias de pumas y osos que suelen andar por la ceja de selva muy cerca de donde nosotros tenemos las tiendas armadas. Hoy ha sido un día fructífero: hemos pasado torrentes de agua helados y andado 20 kms. Uff, cómo cuestan las alturas.
Sahuayaco 2064 msnm
Esto se pone bueno.
Cuarto día: Lo inimaginado. Fango, barro, lluvia, selva, calor y César medio desmayado en la subida. No, en medio de una ceja de selva en la que los árboles se tragan el sonido, los gritos, todo, uno no se puede poner a vomitar cual niña del exorcista, no, es una locura, El cuerpo se descompensa, se baja la presión, estás a tropecientos metros de altitud sobre una subida de selva de cerca de 300 metros, en donde el centro de salud más cercano es a 20 kilómetros en coche que no lo hay y que si lo hubiese solo es posible encontrarlo saliendo de aquella selva y bajando la montaña por tus propios pies. Si amigos, ¡Qué bonito es lo bonito!, eso mientras todo va bien caso contrario se pasa angustia y muchísima.
Hoy he subido la montaña a tropezones, con todas mis fuerzas o las pocas que me quedan en busca de ayuda. César se ha puesto mal, Heidy se niega a bajar a ayudarle porque también está agotada, yo escucho algunos gritos, bajo unos metros y hallo este panorama. Simón, nuestro guía, anda a 300 metros de distancia y más arriba de nosotros. Ahora Heidy aguanta la cabeza de César, yo hago lo que puedo, avanzo entre el lodo, grito millón un veces a Simón Puma, la selva se traga mis gritos. El fango nos cubre todo el pié y más. Las ramas están mojadas, las manos las llevo cubiertas de fango, avanzo hacia arriba con la esperanza de encontrar a Simón que es el único que puede ayudar a nuestro amigo allí abajo. Llego extenuada a tiempo para contar a nuestro guía que está pasando unos metros abajo. Inmediatamente va en su ayuda y como buen guía le exhorta a seguir por el sendero advirtiéndole que él y sólo él tenía que salir por su propio pie de ese lugar porque no cabía posibilidad de ayuda alguna. César, que se siente fatal, saca fuerzas de donde puede y logra subir aquella cara de montaña para por fin llegar a la cima desde donde emprenderíamos la bajada hacia una carretera que pasaba cerca de allí.
Machu Picchu, ¡Qué lejos que estás!
Luego de bajar la montaña hemos llegado a una carretera. Heidy y César han salido de allí en un coche que Simóm ha buscado unos kilómetros más arriba. Ambos se sienten extenuados y Heidy lleva el tobillo doblado al completo. Gorka y Andoni van adelante, despreocupados y sin noticia alguna de lo que ha pasado, por mi parte he dicho que llego andando a Machu Picchu y así lo haré aunque para ello he de quedarme caminando alrededor de 15 km sóla entre montañas y sin nada de gente por allí. Tiempo que me viene fantástico para pensar, fotografiar, y grabar en mi memoria lo que ahora les cuento al detalle. Luego de cuatro horas más de camino estaba ya con mis amigos en Sahuayaco (2080 metros) disfrutando de una buena comida.
Tren y ya estamos en Aguas Calientes, a los 2000 metros del altitud (Si que hemos bajado). Queremos descansar y reposar el cuerpo para preparar la subida del día siguiente a Machu Picchu. Si, aún la cosa no termina, aún nos faltan algunos metros de altitud y algunas horas de andar al amanecer. Los lesionados irán en bus, los montañeros andando y los cabezotas, en los que me incluyo, también andaremos en medio de la madrugada.
Textual (libro de viaje): "Son alrededor de las 4 y 35 de la mañana, encontrome con mi linterna y mi ropa de monte con dirección a la cima del Machu Picchu, estoy emocionada aunque siento el cuerpo molido de tanto trajín y caminar. De dormir mal y de pasar mucho frío por las noches. He de hacer el ascenso, he de bordear la montaña y llegar allá arriba, no veo nada, escucho que hay muchos bichos por aquí... dónde se metieron los demás, dónde está Machu Picchu?"
Machu Picchu, Cuzco. Perú
Y así sucedió, que luego de una hora y veinte minutos podía divisar a la gente a la entrada de Machu Picchu. Subí esa última montaña completamente sóla, disfrutando del paisaje, admirando el amanecer, imaginando la historia, arrepintiéndome de nada y celebrando que yo, si, mis amigos y yo, habíamos hecho la Ruta Salkantay y llegado a la cumbre de los Incas.
Gorka, Andoni, Heidy y demás gente en Machu Picchu.
Miraba a mi alrededor, lo difícil de la pendiente, lo fuerte del frío, la ausencia de sol por doquier, las lomas que dibujaban solo siluetas que iban para arriba y más arriba, que se perdían entre otras pendientes aún más lejanas, aún más empinadas.
Nos fuimos al Mulhacén(3,489 mtrs). Algunos las vacaciones las pasan sobre la arena, despejando el trajín de la rutina y el día a día entre cócteles y bebidas espirituosas, refrescantes y de buen sabor, a orillas de cualquier balneario, en concordia de un sol espléndido y con la compañía de un buen comer. Si, a mi también me gustan esas vacaciones, comer copiosamente y disfrutar de los paseos a pie de mar; aunque para mí no sería más que hacer un poco, otra vez, de lo que hago diariamente puesto que tengo la suerte de vivir cerca al mar y trabajar a escasos metros de él, pasear lo que quiero antes y después del trabajo y disfrutar de todo lo que a esta vida acompaña por ello, cuando tengo vacaciones, opto por escapar a la montaña, hacía aquella que dije que jamás iría tan a menudo y juré jamás de los jamases subir no sea que hubiera un algo realmente valioso y por lo que sufrir allí arriba.
Os lo digo: nos fuimos al Mulhacén. Llevaba desde enero de este año (2011) pensando en la posibilidad de subir el pico más alto de la Península. Había vuelto de subir el Ben Nevis en Escocia, lo que vendría a ser el pico más alto de Inglaterra. La satisfacción fue realmente única teniendo en cuenta que sin crampones y con nieve de la estación a la vista pudimos subirlo aún a costa de un cansancio físico que se hizo presente después de 5 horas en las que no hicimos más que subir. Claro, la subida desde los 80 msnm hasta los 1300 en casi 5 horas no fue sencilla pero... (siempre existe un pero) fue la antesala a, posteriormente, encararnos a la misión de subir el pico más alto de la Península Ibérica sea como sea. Y así nos lo propusimos.
La fatiga que me recorre el cuerpo solo recordarlo es inenarrable. Nunca, ni subiendo el Salkantay (Salkantaypampa 4,600 msnm) lo había pasado tan mal. Quizá porque para subir los Andes ya veniamos a tope de pastillas para el mal de altura y con ropa adecuada para este tipo de excursión. En este caso para subir el Mulhacén y creyéndome que la temperatura no descendería no cargué con lo respectivo para hacer del ascenso una jornada de caminata sino agradable cuando menos pasable. Pues eso, lo recuerdo y el cuerpo se me hiela como si pasara en este mismo momento en que les relato esta pseudo pesadilla. Pesadilla porque por una vez pensé no poder terminar tamaña expedición. Pensé tirar la toalla en cuatro oportunidades, pensé agarrar mis "chivas" e irme al carajo sea como sea.
Mapas de ascensos y descensos, total para qué!
Puedo dividir esta experiencia en tres etapas:
Etapa 1: Subir y subir, tremenda calor.
A lo lejos el Mulhacén.
Llegamos a Capileira (1200 msnm) allí dejamos el coche. Me dirijo al Centro de Interpretación de Altas Cumbres (CDIAC), claro, por supuesto, uno no puede aventurarse a la locura, aunque que más da lo que te diga el profesional si al final voy a hacer lo que me dé en gana. El señor, entendido en la materia, no hizo más que recomendar la ruta sencilla, pero yo había ido a sufrir o a quedarme en la montaña así que de fácil nada y opté por la dura, la complicada, la difícil, y vale que ya fuera de por si una verdadera tortura pero hacerla de 12 del día a 5 de la tarde, en medio del sol, con alrededor 34 grados se convertía en un suicidio en toda regla.
Ruta hacia la Cebadilla y andar, andar. Qué calor! Aquel sol imparable quemaba todo lo que tenía a bien o a mal alumbrar. La piel hervía, la sed apremiaba y cada dos por tres hubo que detenerse a los pies de un arrollo a mojarse el cuello, los brazos y las piernas.
No había otra cosa que hacer: para subir el Mulhacén íbamos a sufrir, ya lo vaticinaba el estrepitoso calor, y lo empinado del camino. El final del día debía de ser: El refugio de Poqueira (2500 metros) ubicado en la vertiente sur de Sierra Nevada, sobre el barranco de Poqueira a los pies del Mulhacén. Hasta aquí había que llegar el primer día, descansar, comer bien y preparar ea ascensión al pico para la mañana siguiente.
Etapa 2: Me congelo, volvamos a casa.
Pocas veces me había acordado yo tanto de aquella frase que mi madre inteligentemente repetía: "Y quién mierda te mandó a estar allí". Esta frase se repetía cual eco sin ningún atisbo de perdón o de descanso en mi cabeza. La subida la empezaríamos sobre las 08:15 am (hora zulu) por la cara oeste de la montaña. La cara oeste no tiene más misterios, es una de las caras más asequibles para empezar esto antes de enterarme que la cara este es mucho más relajada, de loma arriba y loma abajo, sin demasiada pendiente de por medio.
Empezamos la subida, y de paso el congelamiento. Provista de unos buenos pantalones de montaña, medias gruesas, camiseta, polar y un par de guantes apropiados para el entorno yo me dispuse a subir el Mulhacén "bendito" y coronar la cima cual Pasabán en sus inicios, muy iniciales, claro esta y valga la redundancia.
Las vistas desde la montaña son impresionantes
Luego de una hora las manos no eran mías, empecé a creer que otro ente las había hecho suyas o que simplemente se me habrían quedado en el camino porque yo sencillamente no las sentía más. Mis pies iban por el mismo camino o por uno diferente creo yo porque tampoco los sentía como parte de mi cuerpo y de paso la cabeza empezaba a doler como resultado del frío. Lágrima y correr hacía la ladera por donde se asoma el sol para que haga su trabajo y caliente mi cuerpo para poder proseguir con la travesía, caso contrario me vería en la obligación de bajar y volver lo andado por, creo yo, congelamiento del bueno, sí señor! Ahora bien, me dirán que soy una exagerada... teniendo en cuenta que había quienes subían en pantalones cortos, no lo sé, pero con lo que a mí respecta yo estaba pasando mucho frío y no era ninguna broma.
Luego de subir y subir por la dichosa cara oeste, pudimos, después de casi 4 horas llegar a la cima del Mulhacén. Un pendiente de piedra que se hizo eterna subir era la antesala a tan espectacular panorama y vista que estaba a punto de desvelarse ante mis ojos. Aquella pendiente de unos 600 metros de altura la recordaré el resto de mi vida, ¡Eso lo puedo jurar! Luego de prácticamente dejarnos los cuádriceps en aquella subida pudimos por fin llegar a lo más alto de la Península Ibérica.
En la cima del Mulhacén (3489 metros)
Etapa 3: ¡La manía de no escuchar a quien tiene la razón y sabe de lo que habla!
Una vez descansados, empezamos el descenso.
Aún recuerdo que el guarda del CDIAC nos recomendó el descenso por la loma de la montaña, caso omiso que hicimos prefiriendo seguir las instrucciones de las mujeres que regentaban el refugio quienes nos dijeron que bajando por la cara sur nos ahorraríamos por lo menos una hora de camino. ¡Craso error!
A ver, os lo cuento, si alguien tiene pensado subir y bajar el Mulhacén (obviamente que si se sube se baja) atención: No descender por la vertiente sur, no, no y no. Es una locura, además de un sin propósito en toda regla. La cara sur es muy empinada. Llena de grandes piedras y pequeñas cual arena, los pies no llegan a fijarse en la ladera, aquello resbala como si de agua se tratase obligando a hacer más resistencia a través de las rodillas, fatal! No hacía ni 45 minutos que empezamos el descenso que mi rodilla derecha, que ya venía tocada del Camino de Santiago (mayo 2011), no tuvo mejor idea que tronarse y empezar a dar el fastidio cuando faltaban aún cerca de dos horas para llegar al refugio.
¿Por qué? me repetía constantemente, porque si, me respondía a fin de darme ánimos. Angustiosa bajada, dolorosa, larga, cansada, pero terminada con pundonor como diría los valientes y gallardos. Con la rodilla derecha doliendo y la izquierda empezando a molestar bajé aquellas pendientes sin mirar atrás, deseando llegar cuanto antes y tomarme a pie de mar una de esas caipirinhas que en mi mente otros disfrutaban al sonido del vaivén de las olas.
Cara Sur del Mulhacén
Si, el Mulhacén me ha supuesto mucho esfuerzo, mucho más que cualquier otra montaña que haya subido aquí o allí, pero es que pensando en el camino de vuelta, no siempre ni cualquiera sube una montaña de 3489 metros de altura con un desnivel acumulado de 2289 metros o algo parecido. Suena fácil, se lee rápido pero cuando se está allí y lo miras desde lejos parece un imposible, cuándo lo observas a distancia media pareciera que ni en sueños y cuando te encuentras a sus laderas piensas que es mejor no continuar y claudicar en el intento. Claro que me ha supuesto esfuerzo, un tremendo esfuerzo diría yo, pero allí en la cima, rodeado de aire, mirando de un lado el mar y del otro las llanuras no hubo sensación más buena y auténtica que sentirse, estar y verse en los más alto de lo conocido. Y con esto me quedo.
Abro un libro hace algunos meses atrás, me interesan sus páginas, releo los renglones que me hablan de hazañas o de pequeños retos personales, me dejo llevar por las fotografías, me regocijo en el placer de poder hallarme por entre esas calles, esas playas, el destino: Cerdeña. Nunca oí hablar mucho de esta isla. Me intereso, investigo y caigo rendida al encanto que propinan la solo historias de personas y aventureros que han andado en sus gargantas.
Nunca suelo hacer muchas cosas, algunas no las empiezo y otras no las termino. Procuro no empezar nada que sepa de antemano que no voy a terminar y en cuestiones físicas no suelo librar batallas maratónicas que me supongan dejarlas por la mitad, aunque es cierto también que la resistencia física es lo que más me gusta. Cerdeña a parte del encanto que como isla se ha ganado es uno de los lugares ideales para quienes nos gustan y practicamos deportes de aventura, lo mío son las experiencias, y esta estaba destinada a ser una de ellas.
Estoy en Dorgali. Cerdeña. Llevo unos días dando vueltas por la isla en un pequeño Fiat Panda color gris. La ruta la he empezado en Alghero, allí he arribado desde Madrid. Alghero tiene el encanto de una ciudadela medieval, empedradas y estrechas calles recorren el pequeño pueblo que termina en la bahía y en el puerto. Lleno de bares y pequeñas boutiques Alghero se encuentra protegido por antiguas murallas y siete torres fortificadas. Es obligado darse una vuelta por La Piazza Civica a la que arribas a través de la Porta Mares, andar por Vía Roma, Vía Carlo Alberto y Vía Príncipe Umberto no tiene desperdicio. Una parada necesaria es el mercadillo en donde las naranjas, producto de la zona, se venden a mansalva lo que significa que hay que probarlas si o si.
Puerto Alghero, Cerdeña. Italia
En los alrededores de Alghero hay lugares idílicos que visitar como la Grotta di Neptuno, a la que lamentablemente no pudimos acceder por estar fuera de temporada y haber mareas altas; además de Cabo Caccia, desde donde las vistas al Mediterráneo son simplemente espectaculares.
Cabo Caccia, Alghero. Cerdeña. Italia
Luego de haber visto por unos días el norte nos dirigimos hacia Porto Torres y Castelsardo, si vais por allí parad en cualquier restaurante porque es seguro que el pescado al vino es excelente en cualquiera. Castelsardo es un pueblo que se encuentra entre la zona de Alghero y Santa Teresa Gallura, a unos 82 kms de Alghero, de colores fuertes, las casas se hayan ubicadas en lo alto de una especie de colina con lo cual cualquiera de sus restaurantes puede tener y ofrecerles buenas vistas al mar.
Castelsardo, Cerdeña. Italia.
A lo largo del recorrido que te lleva entre bahías y costas encontrarás pequeños pueblos y kilómetros de playas, pero no es hasta que llegas a Costa Esmeralda en donde quedas enamorado de la isla. Su peculiaridad: los colores ocres que reflejados con el sol otorgan una tonalidad color miel o albaricoque, imposible que no se quede en la retina como uno de los mayores recuerdos. En Costa Esmeralda viven algunos "pobres del mundo", actores, actrices, algún emir árabe y un famoso ex jefe de la escudería Renault pasan allí el verano entre lujosas mansiones y clubs de yates bien avenidos, es Portocervo el escenario de fastuosas fiestas y el lugar en donde cohabitan el glamour, el dinero y las grandes marcas.
Portocervo, Cerdeña. Italia
Dejo Hollywood a la italiana y llego a Olbia, pueblo de centro romántico, callejuelas empedradas, finos restaurantes, un frío del carajo y una lluvia beligerante. Olbia es perfecta en su ubicación porque cerca a ella se encuentra el cañón de Europa, denominada la Gola di Gorropu por lo tanto es como la antesala de descanso para iniciar los deportes de aventura, que es en principio la razón por la que estoy en Cerdeña. Aquí me encuentro a las puertas de empezar mi aventura y de hacer una marca personal por satisfacción propia; para ello hay que ir hacia Nuoro, un pueblo al interior en donde no hay hoteles y si mucho frío; pasar a Dorgali, son alrededor de 32 kms. Yo quiero atravezar el cañón de Europa, no conozco el lugar por ello durante una semana he estado hablando con Gianpiero quien será mi guía por estos lugares que a mediados de marzo y entre lloviznas eternas se convierten en peligrosos.
Pero como no todo siempre sale bien, mi cita falla, Gianpiero no aparece. No resignada pero si rabiosa miro y releo las copias de mi libro. Los apuntes que he sacado de Internet desde hacía semanas atrás. Miro las fotos que he podido bajar, y llevada por el entusiasmo, que no por la decepción, tomo la determinación de aventarme a hacer la Gola di Gorropu sin guía alguno. Compro un mapa de rutas de la zona. Identifico las líneas verdes continuas de las azules, las más fáciles de las complejas y enrumbo hacia Tascali en donde hay que dejar el auto porque luego la ruta hay que hacerla andando.
La primera parte es cruzar el río entre piedras y comenzar a andar hacía arriba, cuestas, mucha cuesta y vegetación alrededor, ahora cuesta abajo, sigo escuchando el río que sé está a mi izquierda, paredes de roca se pueden apreciar luego de un trayecto largo. Más árboles, calor, frío, sol y nubes. El tiempo acompaña a medias pero no llueve, lo que hay que agradecer; luego de dos horas puedo observo la fotografía de mis hojas: Estoy en la Gola di Gorropu o Garganta de Gorropu.
Gola di Gorropu, Cerdeña, Italia
LaGola di Gorropuo también llamado cañón de Europa está en el Supramonte en la isla de Cerdeña y sus paredes verticales superan los 400 metros de altitud, ideal para la práctica de escalada, trekking, hiking y barranquismo. Una pared de piedra blanca se impone ante la puerta de la entrada del cañón, pareciera que es imposible franquearla porque es muy alta y no se aprecia qué es lo que hay del otro lado. Me siento al borde una de las rocas y me propongo adentrarme en el cañón siguiendo el instinto que está engatusado por la curiosidad. A lo lejos y mientras tomábamos la decisión unas voces hablando en sardo -que es más parecido al catalán- nos llegan como señal divina. Salvattore, Mario y Antonio, excursionistas con experiencia, nos echan una mano y nos animan a continuar la travesía por las entrañas del cañón utilizando las cuerdas que ellos cargaban como expertos en barranquismo que eran.
Entrañas Gola di Gorropu, Cerdeña.
Salto rocas, aterrizo de mala manera alguna veces, escalo por cuerdas, me ayudan. Tomo agua, tomo fotos. Estos hombres, cincuentones todos, se animan mucho para seguir la jornada. Van pasando las horas, la garganta se va haciendo pequeña, se escucha el agua caer por entre las paredes tan altas como pequeñas cascadas, miramos hacia arriba somos diminutos si nos comparamos con la inmensidad que nos tiene rodeados. Nuestras voces son ecos. Seguimos horas animados y a la vez agotados. No descansamos y luego de un trayecto que podríamos catalogar como bastante largo, entre 4 y 6 horas, llegamos al final de nuestro recorrido ¡El Gran Cañón de Europa estaba hecho! Nos sentamos un rato degustamos vino y chorizos de la zona que muy amablemente estos tres guapos señores nos ofrecieron como señal de trofeo a un camino que parecía imposible. Luego del descanso deshicimos el camino andado, regresamos por donde habíamos venido y llegados un punto en donde nos habíamos encontrado nos separamos y cada quien retornó por su propia vía. Luego de dos horas más de andar por fin llegué a donde había dejado el coche. Un total de nueve horas de satisfacción y ya habíamos hecho el cañón de Europa.
Luego todo es fácil, llegar a Cagliari y quedarse allí para disfrutar de la bahía, la ciudad, la parte antigua (todo es posible recorrerlo andando). Casi todos los paseos interesantes de Cagliari están dentro del casco antiguo, el monumental Bastione San Remy en Piazza Constittuziones es la entrada más atractiva a la zona. Para comer la mayoría se dirige a la Vía Serdegna, en casi todos los restaurantes te ofrecerán una especie de mariscos a la brasa que lo sirven como si de un batallón de personas hambrientas se tratase. Un cafe matutino en piazza Yenne!
Techos y bahías de Cagliari, Cerdeña, Italia.
Al final recorrimos Cerdeña en seis días en los que nos hicimos cerca de 500 kms. en donde vimos kilómetros de playas, miradores y muchas rocas. No subimos el Supramonte porque estaba nevado pero esa es nuestra próxima intención. Creo que lo mejor que hicimos fue llegar por Alghero y despedimos de la isla por Cagliari, la capital, así nos obligamos a verla y recorrerla casi al completo.
Desde luego, y como dije antes, no suelo hacer muchas cosas ni empezar seguramente ninguna; pero sé que hay algunas pocas a las que les dejo anidarse en mi cabeza hasta convertirlas en obsesiones que finalmente hago realidad y la Gola di Gorropu fue una de ellas, estoy satisfecha.
Las experiencias vividas en aquella isla, con aquellos lugares, vistas y colores espectaculares, han pasado a formar parte, sin lugar a dudas, de un lugar especial dentro de mi álbum de recuerdos, que ahora comparto con ustedes..
Un saludo y ahí os dejo estas líneas para que os animéis a conocer y disfrutar de esta gran isla.
Lessar
Notas: B&B Antico Palazzo Crisaripa en Cagliari, impresionante: Buena atención, limpio, agradable. Una decoración de primera.
En Alghero se come muy bien en elPocoloco(pizzas de a metro) también en Les arenes que está más cerca a la playa.
En Alghero para dormir I salici Algheroes de gente de confianza y un buen amigo.
Hacía mucho que alguna situación no me dejaba sin la capacidad de respirar, que el corazón se sintiera henchido de emoción, que la alegría circulara por mi cuerpo y que la felicidad adoptara personalidad. Hacía mucho tiempo que no sonreía como esta mañana, que no me sentía tan bien... Hoy 15 de mayo de 2011.
Los últimos once días de este mes he estado en medio de la geografía española, recorriéndola, haciendo a pie el Camino de Santiago. Ya os había comentado en Mi propio Camino de Santiago las motivaciones que se despertaron en mí y que me llevaron a tomar la decisión de hacer una maleta de 7 kilos, tomar dos fotografías y comprar un pasaje dirección Astorga, León.
Os había comentado la motivación denominada: Prueba de resistencia. Y si, a lo largo de estos 280 kms, un par por debajo, un par por encima, me he demostrado a mi misma que el poder de la mente esta muy por encima del dolor físico que podamos sentir. Me explico: que por mas difícil que alguna vez me haya parecido alguna de las etapas, ya sea porque físicamente estaba destrozada, el hecho de pensar y recordar bajo esos intensos 6 o 34 grados de frió o de calor, lluvia, sed, que mi compromiso conmigo misma era mas importante hacia que el cuerpo recobrara empuje como caso extraño, como si alguna fuerza que aun no se de donde provenía hiciera que mis piernas continuaran cuando pensaba que no podía mas.
He entendido pues que el limite del cuerpo a veces esta mucho mas allá de lo que nos creemos podemos hacer con El.
Otra de las motivaciones, importante también, era la de hacer un viaje introspectivo y analizar a solas ese mundo interior al que no suelo escuchar nunca porque no me gusta lo que a veces tiene que decirme. El resultado me ha sorprendido de sobre manera ya que creo que no necesitaba andar tan lejos ni hacer muchos kilómetros para encontrar la soledad y pensar en mi, al final resulta que la verdadera soledad esta en tu casa, en tu habitación, en tu cama y punto.
Camino a O Cebreiro
Mi madre fue la mayor de mis motivaciones. Guardo esta parte vivida como un tesoro muy personal, creo que he entendido muchas cosas y he arrojado otras tantas durante esos días. He pensado en ella tanto, tanto que me es imposible no escribir estas lineas sin dejar de sentir un fuerte golpe en el pecho.
Mi Camino ha sido sensacional, único, excepcional, una gran experiencia, un sin palabras. Ha estado fantástico para mi, para mi animo. He reído como hacia mucho tiempo no lo hacia a solas y con desconocidos a los que ahora, y como bien dijo mi amigo Angelo de Terracina, son mis hermanos del Camino, porque es eso, la creación de un vínculo fuerte con esa gente que está allí para ayudarte, regalarte una sonrisa o una ilusión. Todos con nuestras propios motivos que no comunicamos pero que con la mirada muchas veces los compartimos porque yo llevo la foto de mi madre, pero alguien la de su padre, unos piden por amores y esa también es tu causa. Pensamos en los amigos, en aquellos que queremos, andamos sin hablar y a veces nos lo contamos todo sin decirnos el porqué estamos donde estamos y qué es lo que buscamos; aún así, con esta forma de no decir nada aun cuando lo dices todo, seguimos juntos y nos agarramos de la mano en señal de ayuda.
Yo he hecho 280 km, algunos mas, algunos menos. He dado 353 mil pasos, algunos mas, algunos menos. He tomado muchos ibuprofeno y he dejado me inyecten para el dolor (con lo cobarde que soy para con las agujas). Me han dolido las piernas, los pies, talones, cuello, hombros pero todo era poco solo por el hecho de cumplir mi promesa y llegar a Santiago.
Mis etapas han sido todas fantásticas (anotaciones del Camino noche a noche: Diario de Bitácora):
Primera: Astorga-Foncebadón, 6 kms más de lo previsto: 26 kms por lo tanto. Aquella madrugada eran las 6 y 15 y ya estaba andando con Sonia e Isabel, ambas de Huesca, quienes permitieron las acompañara durante los primeros días.
Isabel y Sonia, nuestro arribo a Foncebadon.
Segunda Foncebadon-Ponferrada: 28 kms y ya hemos conocido a los italianos, hemos perdido a Ruseta y Andre, conocieron el amor en pocos minutos y ya no los volvimos a ver.
Tercera: Ponferrada- Vilafranca del Bierzo, 27 kms. Todo plano, con viñedos, aquí conocimos a Nicolás, Luis, Ángel, Javier de Valladolid. Caminamos juntos y nos reímos mucho. Este día también hablé mucho con mi mama, le conté algunas cosas que nunca le había dicho. Este día Sonia y yo estábamos un poco preocupadas por la ruta del día siguiente, resultaría complicado el ascenso pero a lo largo de la tarde nos lo pensamos muy bien y nos repetimos una y otra vez que lo haríamos de todas maneras.
Cuarta: Vilafranca del Bierzo-O Cebreiro, 30.7 kms. No imagináis el dolor de cuerpo, la sed, la pendiente, lo difícil del asunto. Este día nos ha acompañado Cesare, el Imperatore italiano. Ha sido muy gentil con nosotras y nos hemos dado mucho ánimo entre todos. La lluvia nos ha intentado "joder" un poco pero hemos avanzado como unos campeones y lo hemos logrado.
Quinta: O Cebreiro-Tricastela: 22,2 kms y no estábamos para mas, ya que el día anterior había sido realmente duro. Aquí me despido de las chicas: Sonia e Isabel parten a casa, sin ampollas, con poco dolor de nada, el próximo 2012 terminarán el Camino. Me quedo sóla.
Javi, Luis, Angel, Nicolas, Sonia e Isabel en la despedida de Triacastela
Sexta: Tricastela- Sarria 26 kms. Suave, Cesare me ha acompañado en el Camino, también algunos de Sicilia. Hemos llegado a un pueblo muy bonito pero yo empiezo ya a tener muchos problemas con la pierna derecha, los talones no los siento. Esta noche hemos hecho fiesta en la pensión, tocado la guitarra frente a la chimenea y he cantado.
Séptima: Sarria-Gonzar, 29 kms. Yo no puedo andar más. Cada cinco horas estoy tomando el Ibuprofeno, la rodilla ha hecho un crack a pocos kilómetros de empezar el día. Llevo una rodillera comprada en el Camino pero no sirve de nada. He bajado de 4, 7 kms la hora a 3, 2 lo cual quiere decir que en vez de 7 horas para andar lo haré en 9 y eso si que será doloroso. Llego a Gonzar, allí me esperan los italianos: Angelo, Roberto, Chiara, Nino, Pepe y Cesar. Me planteo cambiar mi ritmo y agenda, la rodilla esta muy hinchada.
Octava: Gonzar- Melide, 34 kms. Vaya estupidez de mi parte! Ya he parado en Palas de Rei y llevo una inyecccion, la doctora me ha dicho que no camine mas, yo ya he andado 17 kms para encontrar un hospital creo que solo me quedan 11 kms mas, mentira! me faltaban 17 más, yo no lo sabia. Todos se adelantan, yo me quedo sola en el Camino, un camino que se me hizo eterno, creo que vi las zarzas ardiendo y he llorado como una cría del dolor y la impotencia. Quiero volver a casa, no le encuentro sentido.
Novena: Melide-Salceda: 27 kms. Me he levantado pensando que puedo hacerlo, que sino es posible me retiro en el trayecto. La pierna duele pero puedo con este dolor, al menos eso me creo. Hago una parada técnica y me tomo un par de gin tonic por la carretera. Me da igual, esto no es una competencia así que yo lo haré a mi ritmo.
Décima: Salceda-Monte de Gozo 22 kms ya estoy cerca, puedo caminar un poco mejor. Estoy impaciente. Los chicos italianos han preparado una cena y se han juntado un francés, unos portugueses y todos estamos tocando la guitarra, he cantado las canciones que le gustaban a la Coco. Estoy muy emocionada,
Décimo primera: Monte de Gozo- Santiago de Compostela, 4.7 kms. Simplemente feliz. Soy peregrina.
Pepe, Chiara, Angelo, Nino, Roberto y Cesare
Que qué he aprendido durante este tiempo?
Existen un sinfín de reflexiones cuando tienes tanto tiempo para pensar, en soledad, cuando vives determinados tipos de experiencias. La soledad de la noche cuando empieza esta a las 22 horas o quizás antes te regala demasiados, a mi gusto, horas para darle vueltas a la cabeza. Conclusiones muchas aunque ya les digo que estas mismas las hubiera sacado sin irme muy lejos.
Pocas veces me he sentido orgullosa de mi y creo que ese fue el primer paso para que lo demás viniera rodado. Si no estas feliz contigo misma es imposible proyectar algún tipo de bienestar en tu entorno. Me siento bien, satisfecha. ¡Que manera de reir, que manera de sentirme bien!
Llegué a la triste reflexión que por más que yo hiciera o caminara lo mas lejos que mi cuerpo me lo permitiese mi madre no va a volver y que me tengo que resignar y que por mucho que yo ande y haga kilómetros la gente no me va a querer mas ni me va a amar mas ni voy a salvar a nadie.
Que me encanta perder la cabeza a veces y reírme mucho, mucho con lo que hago. Que me conozco poco y que eso es bueno porque cada día me sorprendo conmigo misma.
Bueno amigos, si se animan que tengáis Un Buen Camino, anímense y sed felices. Yo ahora me retiro un poco a la tranquilidad de mi espacio a preparar deseosa mi próximo destino que no sé, por el momento, dónde me llevará. Gracias por sus buenos deseos siempre!